con uds la rola de hoy
Siento el tiempo tan vacío
no puedo volver atrás
en lo oscuro del camino
el abismo espera ya
El elixir de los sueños
fue bebido hoy por ti
desvanece tus temores
nunca vuelvas a sufrir
CORO
Y el cruel suspenso de las noches
junto a ti se fue
y en el desierto de mis lágrimas
hay un edén
Y en lo profundo de los mares
guardaré tu amor
Y en esta vida nos volvimos a encontrar
Se que alguna vez tus ojos
me miraron como hoy
se que alguna vez lo incierto
del destino nos ahogó
Cada noche de desvelos
fue mi complice tu piel
Y el eco de mi corazón
te llamará otra vez
El cruel suspenso de las noches
junto a ti se fue
y en el desierto de mis lágrimas
hay un edén
Y en lo profundo de los mares
guardaré tu amor
Y en esta vida nos volvimos a encontrar
Anabantha es una banda de metal gótico originaria de México, Distrito Federal que fue formada en 1987 por Duan Marie en la voz y Vlad Landeros en los teclados, la banda ha logrado grandes ventas en varios países. Se le considera una de las iniciadoras dentro del género en México junto a bandas como Elcuervo de poe, morante,etc…
Se ha considerado una de las bandas con mayor número de seguidores dentro de la llamada Escena Oscura en México. Se ha comparando su popularidad con bandas como Luzbel o Mago de oz
La canción del día de hoy se llama deja vu, fieles a su estilo oscuro,romantico,depresivo, nos antregan esta rolita, los invito a que la escuchen y la juzguen, no es mi favorita pero está buena, uds diran.
Ok, i remember clearly, when i was 8 and i walk from the school to my house, dude it was 18 years ago, im so fckn old
Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.
Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque. Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana. De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.
- No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.
Respondió Caperucita:
Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, si me perdonas, debo continuar mi camino.
Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro.
A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho.
Caperucita Roja entró en la cabaña y dijo:
Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.
Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.
¡Oh! -repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
- Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.
- Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!… relativamente hablando, claro está, y a su modo indudablemente atractiva.
- Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.
- Y… abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!
Respondió el lobo:
- Soy feliz de ser quien soy y lo que soy -y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.
Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.
Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnico en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabaña, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.
- ¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita.
El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.
- ¿Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo? -prosiguió Caperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?
Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza.
Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.
tomado de la web http://www.1de3.es/2005/08/09/eufemismos-lenguaje-politicamente-correcto/
